Consejos
Tipos de Entrevista
La entrevista ideal

Se trata de una entrevista de lo más corriente; dura 1h o 1h 30 y su estructura es como sigue:

  • El consultor comienza por enunciar el plan de la entrevista al candidato.

  • El candidato presenta brevemente su CV (5 a 10 minutos máximo).

  • El consultor pide precisiones sobre algunos puntos del CV.

  • El consultor describe el puesto y pide al candidato hacer preguntas sobre el puesto, de tenerlas…

  • El candidato interroga y aborda al consultor, este responde a sus preguntas.

  • El candidato da su parecer sobre el puesto que le presentan; el consultor paralelamente decide si el candidato vale o no efectivamente con el puesto.

La entrevista donde sólo habla el candidato

Aquí, el consultor realiza una sola y única pregunta, muy general, en el principio de la entrevista: "Hábleme de usted", "presénteme su CV", o incluso "preséntese".

La exposición del candidato no debe exceder de 10 minutos; debe ser audaz y atractiva. El objetivo es el de exponer tu CV y el de convencer al que te escucha de que estás realmente motivado.

La entrevista bajo presión

Es relativamente extraño este tipo de entrevista, pensada para ponerle a la defensiva y así analizar sus reacciones.

El mundo de los negocios no es precisamente de una ternura excepcional, por lo que a algunos directores les gusta ejercer una presión psíquica importante sobre el demandante del empleo: tus resultados serán minimizados, tus decisiones criticadas, así como tus cualidades personales. No te dejes sorprender y no llegues a conclusiones apresuradas. No es más que otro tipo de entrevista que pretende un mismo fin.

La entrevista examen técnico

Es frecuente en los puestos técnicos como los de contable o ingeniero.

Te presentarán una situación técnica típica que habitualmente encontrarás en el ejercicio de la función propuesta.

La entrevista de preguntas/respuestas distendida

Muy extendida y especialmente eficaz pues funciona como un verdadero intercambio: te hacen preguntas y respondes con toda libertad de tratar este u otro punto.

Aún así, no te fíes. Nunca olvides que estás aquí para venderte y no para charlar de cualquier forma con un interlocutor que puede parecerte simpático. Éste podría tenderte trampas en el curso de la conversación. Debes estar alerta y mantener una actitud despierta.