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¿Eres un jefe represivo?
25-07-2012

Ser jefe no suele ser una tarea sencilla. Sin embargo, si sabes gestionar a tus subalternos puedes lograr un equipo de profesionales comprometidos y a su vez un buen ambiente de trabajo.

Si por el contrario, deseas ser el jefe represivo al que todo temen, sólo lograrás el nulo compromiso de tu equipo y una alta rotación de empleados.

Algunas  de las características más comunes en los jefes represivos son:

  • Controlan cada movimiento de sus empleado e insisten en dirigir sus tareas aún cuando estos compañeros saben hacer su trabajo.
  • No valora el trabajo y esfuerzo de sus subordinados. Para estas personas ellos saben hacer bien las labores diarias.
  • Desconfían de todo y de todos.
  • Hacen promesas que nunca cumplen. Es una práctica habitual para lograr que se cumplan los objetivos que marcan.
  • No se comunican. Creen que comunicarse con sus empleados sólo debe limitarse a dar órdenes.
  • Se apropian de los méritos de su equipo. Incentivan a sus compañeros a generar ideas, proyectos o iniciativas, para luego quedarse con los beneficios que estos produzcan.
  • Sólo desean tener poder y con él lograr mejorar su estatus. Este poder les hace sentirse superiores a los demás.
  • Tienen mal carácter. Normalmente están de mal humor y llegan en algunos casos a faltar el respeto a su equipo.

En la actualidad este tipo de perfiles sólo llevan a la empresa al fracaso o sencillamente a estancarse. Las malas actitudes y el abuso de poder son las conductas de los jefes represivos que más afectan a la gestión empresarial.

Existen investigaciones realizadas sobre cómo influye un mal ambiente de trabajo en los empleados a consecuencia de un mal jefe. Los resultados muestran que algunas personas pueden llegar a desestabilizarse psicológicamente y desarrollan patologías muy graves como la depresión.

Las personas satisfechas y motivadas trabajan más y mejor. Esta afirmación puede parecer obvia, pero sólo se logra cuando el ambiente de trabajo es favorable para todos los que forman parte de él.